Earlier UFO was spotted near Windmills now check it near Nuclear submarine. Anything scientific or ?? 👽 #UFO https://t.co/qy2VMNrMFH pic.twitter.com/gIFmbKyVDa
— No source (@nosource0) May 22, 2026
Un lugar para para que la doña acose foristas
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Chernóbil es casi sinónimo de un territorio muerto. Un paisaje marcado por ruinas, radiación y un silencio inquietante. Y no es una imagen exagerada: durante décadas, muchos científicos dieron por hecho que los terrenos alrededor de la central quedarían biológicamente devastados durante generaciones. Pero casi cuarenta años después de la explosión, la realidad ha resultado más compleja –y sorprendente– de lo que cualquiera imaginó.
Cuando el reactor explotó el 26 de abril de 1986, las autoridades soviéticas evacuaron a más de 100.000 personas y establecieron una zona de exclusión de 30 kilómetros alrededor de la central. Con el tiempo, esa área se ampliaría hasta abarcar unos 2.600 kilómetros cuadrados en territorio ucraniano –unas 1,7 veces el tamaño de Ciudad de México–, donde quedaron prohibidas la residencia, la actividad económica y el acceso público.
Desde entonces, la región ha permanecido como una de las zonas con mayor contaminación radiactiva del planeta. Sin embargo, lo que casi nadie imaginó es que aquella exclusión humana terminaría produciendo un efecto inesperado: convertir Chernóbil en un refugio para la vida salvaje.
Hoy, la Zona de Exclusión de Chernóbil (CEZ, por sus siglas en inglés) alberga importantes poblaciones de lobos grises, osos pardos, linces euroasiáticos, alces, jabalíes, ciervos rojos y bisontes europeos. Incluso los caballos de Przewalski –una especie que llegó a considerarse extinta en estado salvaje hasta su reintroducción a finales de los años noventa– deambulan libremente por la región. Según explicó Nick Dunn, profesor de Diseño Urbano de la Universidad de Lancaster, en The Conversation, solo en una zona concreta del sector ucraniano ya viven más de 150 ejemplares.
Ahora, un nuevo estudio publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B, dirigido por la ecóloga ucraniana Svitlana Kudrenko, de la Universidad Albert Ludwig de Friburgo, en Alemania, ofrece la imagen más detallada hasta la fecha de este inesperado renacimiento salvaje.
Entre 2020 y 2021, el equipo de investigadores instaló cámaras trampa en un área de 60.000 kilómetros cuadrados en el norte de Ucrania, que abarcó la CEZ, cuatro reservas naturales cercanas y varias zonas sin protección oficial. El estudio registró 31.200 detecciones de 13 especies silvestres diferentes. De ellas, 19.832 2 –más de la mitad– se registraron dentro de la propia reserva de Chernóbil.
Las cifras no representan animales individuales, ya que un mismo ejemplar puede activar la cámara varias veces. Aun así, los modelos estadísticos elaborados a partir de esos datos sorprendieron a los científicos, ya que la diversidad, densidad y frecuencia de detección de fauna resultaron significativamente mayores dentro de la zona de exclusión que en reservas naturales gestionadas activamente para la conservación.
"Me sorprendió que la diversidad de especies fuera menor en las reservas naturales en comparación con la zona de exclusión, a pesar de su estricta gestión", reconoció Kudrenko en declaraciones a IFLScience.
La pregunta inevitable es si todo esto ocurre a pesar de la radiación o simplemente junto a ella. Y la respuesta corta parece ser que, al menos para algunas especies de grandes mamíferos, la radiación podría influir menos de lo esperado.
Un estudio publicado en 2016 ya había mostrado que la distribución de mamíferos dentro de la CEZ no guardaba una relación clara con los niveles de contaminación radiactiva. El nuevo trabajo de Kudrenko ni siquiera se centró en ese aspecto: su objetivo era entender qué sucede cuando los humanos desaparecen casi por completo del paisaje.
"Si te centras en las especies a las que les va mal, puedes culpar a la radiación", explicó recientemente a BBC Science Focus el biólogo evolutivo Germán Orizaola, quien no participó en el estudio, pero lleva años investigando la zona. "Muchas veces es el propio entorno el que ha cambiado. La ecología y la ausencia de humanos son factores enormes", añadió.
Y es que, tras el accidente, gran parte de la actividad humana desapareció de la región. La caza desapareció. Las carreteras se deterioraron. Los campos agrícolas quedaron abandonados. La presencia humana, una de las mayores amenazas para la gran fauna, desapareció casi por completo. Lo que quedó fue un territorio prácticamente olvidado.
Según IFLScience, los caballos de Przewalski ofrecen un ejemplo especialmente revelador. Las cámaras trampa los registraron más de mil veces dentro de la zona de exclusión y ni una sola vez fuera de ella. Algo parecido ocurrió con los osos pardos y los ciervos rojos, fotografiados miles de veces en el interior de la CEZ, pero casi ausentes en las áreas circundantes.
En cambio, el zorro rojo –una especie altamente adaptable y acostumbrada a convivir con humanos– no mostró un aumento comparable. Para los investigadores, eso sugiere que el gran beneficio de esta "paradoja ecológica" favorece sobre todo a las especies más sensibles a la presencia humana.
Quizá el caso más llamativo sea el del alce. De acuerdo con Science Alert,
los científicos observaron que su presencia disminuía precisamente
cuando los propios investigadores entraban en la zona para estudiarlo.
La radiación, sin embargo, no es un elemento neutro en esta historia. Aunque muchas especies parecen prosperar en ausencia de humanos, algunas también podrían estar mostrando señales de adaptación al entorno extremo de Chernóbil.
Las ranas arbóreas orientales de la CEZ, por ejemplo, son de media un 43 % más oscuras
que las del resto de Ucrania, según datos recogidos previamente por DW. La explicación más probable está en la melanina, el pigmento responsable de la coloración oscura y que además ayuda a proteger las células del daño causado por la radiación.
Los científicos creen que la selección natural favoreció rápidamente a los ejemplares más oscuros, no porque surgiera una mutación nueva, sino porque ese rasgo ya existía en la población y resultó ventajoso en el nuevo entorno radiactivo.
Algo todavía más extraño ocurre en el interior del propio reactor destruido. En sus paredes crecen hongos negros ricos en melanina capaces de colonizar zonas saturadas de radiación ionizante. En laboratorio, algunos experimentos sugieren
incluso que estos organismos parecen crecer con mayor vigor cuando están expuestos a radiación.
La idea de que puedan "aprovechar" parte de esa energía como fuente metabólica sigue siendo una hipótesis abierta, pero lo suficientemente intrigante como para haber captado la atención de numerosos investigadores.
Los lobos grises de Chernóbil también se han convertido en objeto de estudio. Una investigación publicada en 2024
detectó en ellos alteraciones del sistema inmunitario similares a las observadas en pacientes humanos sometidos a radioterapia, con posibles mutaciones asociadas a mecanismos de protección frente al daño celular.
Más allá de la paradoja nuclear, el estudio de Kudrenko lanza un mensaje directo a los gestores de áreas protegidas en todo el mundo: el tamaño importa, la conectividad importa y la vigilancia real –no solo nominal– importa.
Las reservas que funcionan mejor no son las más estrictamente reguladas sobre el papel, sino las más grandes, las interconectadas y las que realmente mantienen a los humanos fuera. A esta escala, el mosaico de hábitats se vuelve lo suficientemente extenso como para sostener poblaciones viables de animales grandes a largo plazo.
"Las áreas protegidas extensas son vitales para la supervivencia a largo plazo de especies raras", aseguró Kudrenko a IFLScience. "Es muy tentador rebajar los estándares de investigación en zonas complicadas, pero debe evitarse".
El acceso a la región se ha vuelto más difícil desde la invasión rusa de 2022, lo que complica nuevas investigaciones sobre el terreno. Aun así, casi cuatro décadas después del desastre, Chernóbil se ha convertido en un ecosistema difícil de comparar con cualquier otro, moldeado tanto por la radiación como por décadas de abandono humano y cambios ecológicos inesperados.
En definitiva, Chernóbil no demuestra que la radiación sea inofensiva. Pero sí sugiere algo más incómodo: que, para muchas especies, la ausencia casi total de actividad humana puede resultar más favorable que convivir con carreteras, agricultura, caza y urbanización constantes.
El físico Hal Puthoff, físico y exinvestigador la CIA, afirmó en el podcast 'The Diary of a CEO' que fuentes de alto rango habrían identificado cuatro tipos de especies extraterrestres tras el hallazgo de supuestos ovnis estrellados en la Tierra.
"Hay al menos cuatro tipos", declaró, añadiendo que aunque no tuvo acceso directo a esa información, confía en lo que le han transmitido sus interlocutores. Asimismo, no entró en detalles al describir las presuntas especies.
No obstante, el excolega de Puthoff, el doctor Eric Davis, dijo el año pasado que los extraterrestres podrían clasificarse como grises, nórdicos, insectoides y reptiloides. También indicó que se parecían a los seres humanos.
Los grises representarían un tipo clásico de aproximadamente un metro de altura, con una gran cabeza. Los nórdicos se asemejarían a hombres altos de apariencia escandinava. Los reptiloides se parecían a las serpientes y supuestamente podrían transformarse, mientras que los insectoides recordarían a mantis gigantes con múltiples extremidades, reseña Daily Mail.
Portugal quiere convertirse en una gran potencia espacial. Para ello, apuesta por sus ingenieros bien formados, cooperación europea y una pequeña isla. El país "se ha modernizado mucho en los últimos 20 años. Nuestras universidades forman ingenieros excelentes", explica a DW Ricardo Conde, presidente de la Agencia Espacial Portuguesa, fundada en 2019.
Actualmente, prosigue, unas 2.000 personas altamente calificadas trabajan en el sector espacial en unas 80 empresas, con una facturación de 200 millones de euros en 2025.
En la tranquila isla de Santa María, en las Azores, se está construyendo la base espacial portuguesa ASC. "Esto va a ser algo grande", asegura Ivo Vieira, de AED Cluster Portugal, la asociación que representa a las empresas espaciales. "Incluso se prevé que en 2028 aterrice allí el transbordador espacial europeo Space Rider".
Además, para 2030, se planea el lanzamiento de un satélite surcoreano a su órbita. En Santa María ya están operando varias antenas de comunicación por satélite, señala Vieira.
El puerto espacial será "mucho más pequeño y más bien un complemento de la base espacial europea de Kourou, en la Guayana Francesa", apunta Bruno Carvalho, de la empresa operadora de la base espacial ASC.
"Seremos una plataforma de lanzamiento más económica para cohetes más pequeños con satélites de menor tamaño", agrega.
Vieira también destaca que los vehículos espaciales reutilizables podrán amerizar en el Atlántico. Se prevé que unas 35 personas trabajen en la base espacial.
El primer amerizaje en las Azores está previsto para la segunda mitad de 2026. "Las autoridades portuguesas han autorizado el primer amerizaje dentro de la UE para nuestra cápsula de transporte Phoenix 2.1", comenta a DW Marta Oliveira, cofundadora portuguesa de la empresa alemana Atmos Space Cargo.
Su objetivo es lanzar satélites al espacio a bajo costo, utilizando cápsulas espaciales reutilizables. Actualmente, los transportes suben al espacio con SpaceX. "Pero también estamos negociando con empresas europeas", dice Oliveira.
El aterrizaje está previsto en el Atlántico, cerca de la isla de Santa María. "La base espacial de ASC facilita la logística y coordina el contacto con las autoridades locales. Eso es ideal para nosotros", añade.
Sin embargo, aún faltan los satélites: "En Portugal hay tres centros destinados a la fabricación de satélites", explica a DW Ricardo Conde, presidente de la Agencia Espacial Portuguesa. Se trata de satélites más pequeños para misiones comerciales, militares y mixtas, como comunicaciones, observación terrestre y marina, así como la lucha contra incendios forestales.
A la cabeza de esta liga se encuentra el consorcio CEiiA, que también opera en los sectores del automóvil y la aviación. "Nos incorporamos al sector espacial en 2018", recuerda André Dias, responsable del área de downstream.
"Nuestro objetivo es desarrollar una industria de satélites de alta resolución", detalla. Para ello, se creará un cuarto centro en el norte de Portugal, cerca de la ciudad de Guimarães. "Queremos multiplicar por cuatro o por cinco nuestra capacidad de producción", asegura Dias.
Actualmente, CEiiA puede construir cuatro satélites civiles de hasta 500 kilogramos de peso al año. Sin embargo, la demanda crece constantemente y, con el aumento de la capacidad, también se podrían atraer pedidos internacionales a Portugal.
La descentralización es un aspecto clave: "De las grandes potencias espaciales europeas, como Alemania y Francia, a países más pequeños como Portugal. Es una especie de democratización de la industria espacial. Nos especializamos en satélites más pequeños, que cuestan entre 20 y 30 millones de euros, no en los grandes, que pueden llegar a valer hasta 500 millones", explica Dias.
Los planes de la Agencia Espacial Portuguesa distan mucho de ser modestos: "Para 2030 tendremos 30 satélites en el espacio, en parte en colaboración con España", promete Conde.
(vt/ms)
México y la Unión Europea firman en Ciudad de México la actualización de su tratado de libre comercio (TLCUEM) en un evento de alto perfil el 22 de mayo de 2026, que contará con la presencia de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Se estima que la modernización del acuerdo comercial del año 2000, que antes se enfocó en productos industriales y ahora incluirá también productos agrícolas y el comercio digital, podría hacer crecer el comercio en un 35 por ciento.
Según expertos consultados por Deutsche Welle, se trata de un mensaje geoeconómico importante, en un momento donde el libre-comercio basado en reglas se encuentra a la defensiva ante la guerra arancelaria desatada por EE. UU. Pero también advierten que el tratado sigue profundizando una relación desigual en detrimento de México.
"Que venga von der Leyen aquí días antes de la revisión del Tratado México-Canadá-EE.UU. de libre comercio (T-MEC) es un mensaje importante", comenta a DW Óscar Ocampo, director de Desarrollo Económico del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
"Manda la señal que el resto del mundo sigue creyendo en el comercio basado en reglas", dice el politólogo, formado en la Universidad de Hamburgo y la LSE de Londres. "La UE es el segundo mayor inversionista en México y un socio fundamental en sectores como las finanzas, la energía, la construcción, la hospitalidad y la manufactura", añade.
Por su parte, Johannes Hauser, director general de la Cámara Mexicano-Alemana de Comercio e Industria (Camexa), lo ve como "una señal política hacia EE. UU. de que México no se conforma con un solo socio y está diversificando sus relaciones".
Manuel Pérez Rocha, investigador asociado del Institute for Policy Studies (IPS) en Washington DC, tiene una visión más crítica: "El tratado profundiza el desequilibrio existente que ha aumentado el déficit comercial mexicano", critica el experto en comercio internacional, en entrevista con DW. "La nueva versión no beneficia a los productores mexicanos, sino a los grandes exportadores agroindustriales vinculados a transnacionales", agrega.
Desde la firma del TLCUEM original en el año 2000, se ha cuadriplicado el comercio entre ambas regiones, llegando en 2024 a un volumen de más de 82.000 millones de euros. Sin embargo, sigue siendo apenas un siete por ciento del total del comercio exterior de México cuyo principal socio comercial es EE.UU. México tiene un déficit en su comercio con la UE de 49.000 millones de USD según cifras de 2024.
Hauser y Ocampo destacan que Hauser y Ocampo destacan que, a diferencia del acuerdo de la UE con el Mercosur (Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay y Bolivia), las negociaciones han sido mucho menos conflictivas gracias a la complementariedad de las economías. "Ese miedo del Mercosur no existe aquí, porque México no exporta ni carne ni cereales, sino frutas y hortalizas que no compiten con Europa", dice Ocampo.
Sin embargo, uno de los puntos conflictivos en las negociaciones fueron las denominaciones de origen. Es un tema especialmente importante para los agricultores mediterráneos. En el futuro habrá unos 350 productos con denominaciones protegidas en ambos lados, como, por ejemplo, el tequila mexicano, el mango Ataulfo, la vainilla de Papantla, el champán francés, el jamón de Parma o el gouda holandés.
Hauser estima que se eliminarán aranceles en 95 por ciento de los productos. "Así se abren nuevas oportunidades de comercio, tanto para empresas mexicanas como europeas", enfatiza.
Hay puntos que preocupan a Pérez Rocha, especialmente el mecanismo de solución de controversias entre inversionistas y Estados (ISDS, en inglés).
En el nuevo tratado, se crea un tribunal permanente a tal fin para reemplazar los paneles ad hoc que solían usarse en este tipo de pleitos. "Hay un poco más de transparencia en este mecanismo, pero sigue siendo un sistema completamente desbalanceado, donde las corporaciones tienen privilegios y los Estados tienen que limitar sus regulaciones", cuestiona el investigador. "El Gobierno mexicano mantiene con ese tratado el statu quo, en lugar de buscar cambios progresistas", dice el experto.
En su opinión, México debería haber seguido el ejemplo de Brasil, que excluye los ISDS de sus tratados de libre comercio. De hecho, no figura tampoco en el tratado recién firmado entre el Mercosur y la UE. Estudios académicos muestran que los ISDS son usados principalmente por empresas mineras y petroleras para impedir regulaciones ambientales más estrictas en los países donde se encuentran los yacimientos y cuyas poblaciones sufren las consecuencias de la explotación de los recursos.
México es el tercer país más demandado por inversionistas en la región, luego de Venezuela y Argentina, con demandas pendientes de más de seis mil millones de dólares, muchas de ellas vinculadas a las contrarreformas energéticas de 2021 y 2024 que han afectado a empresas multinacionales.
Aunque el nuevo TLCUEM abre la posibilidad de una expansión del comercio transatlántico, el tratado por sí solo no basta, advierten los analistas. México arrastra problemas estructurales profundos. Los principales según Ocampo son: cuellos de botella en energía, infraestructura logística (trenes, puertos, aeropuertos) y seguridad física y jurídica tras la reciente y muy polémica reforma judicial que somete a los jueces a votación popular.
"Empresas grandes pueden administrar estos riesgos, pero para pequeñas es demasiado grande", advierte Ocampo, quien también critica que la diplomacia comercial ha languidecido desde 2019 por el poco interés del gobierno mexicano.
Hauser, por su lado, observa "un mayor esfuerzo por parte del Gobierno para atender las inquietudes del sector privado". Pero eso, según Pérez Rocha, crea tensiones dentro del partido gobernante Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), que se define de izquierda, con una narrativa nacionalista privilegiando las empresas públicas y el desarrollo nacional por encima de un modelo neoliberal y globalizado como el TLCUEM.
Las contradicciones aflorarán hacia el futuro, advierte, por ejemplo, en temas como la apertura de las licitaciones de gobiernos estatales a empresas europeas. "Las compras públicas son tradicionalmente uno de los principales mecanismos para el fomento económico nacional de la parte del Estado", subraya.
La modernización del TLCUEM abre una nueva etapa de intercambio transatlántico, pero también reaviva el debate sobre quién gana y quién pierde en la apertura comercial. En México, el desafío seguirá siendo convertir el acceso a mercados en desarrollo interno, y no sólo en más dependencia.
(ms)
5월 16일 오전 10시 20분쯤
— 거인의어깨 (@jongy064) May 16, 2026
경남 밀양시 하남읍 하남스포츠센터 70대 여성이 운전하던 승용차가 센터 1층 유리창을 깨고 안으로 돌진
지하 실내 수영장으로 추락했다.
차량은 수영장에 떨어진 후 뒤집혔다.
당시 실내 수영장에서 수영하던 회원들이 운전자를 구조했다. pic.twitter.com/kVOsOPFXRV
밀양의 스포츠센터 수영장에 승용차 돌진 ㄷㄷㄷㄷ pic.twitter.com/xQCtOj5up0
— YOKIZ (@tomiyokiz) May 16, 2026
Esta ventaja genética deriva de que los pueblos nativos de los Andes peruanos fueron los primeros en domesticar la papa hace entre 10.000 y 6.000 años, convirtiendo este tubérculo rico en almidón en un alimento básico de su dieta, antes de que se extendiera al resto del mundo.
Un equipo internacional de biólogos evolutivos y antropólogos, en el que hay investigadores peruanos, estadounidenses o turcos, ha descubierto que la selección natural favoreció a los nativos andinos, que poseían un número inusualmente alto de genes de amilasa salival (AMY1).
La amilasa, una enzima presente en la saliva y el páncreas humano, desempeña un papel clave en la descomposición del almidón presente en los azúcares simples.
El gen responsable de codificar la amilasa salival (AMY1) varía ampliamente en el número de copias por persona. Quienes poseen un número elevado de copias tienden a producir más enzima amilasa en la saliva, lo que inicia la descomposición del almidón en la boca y permite digerir este nutriente de forma más eficaz.
El análisis del ADN antiguo de quechuas de los Andes peruanos y su comparación con bases de datos genómicas de docenas de poblaciones humanas modernas ha revelado que los quechuas empezaron a contar con un elevado número de copias de ese gen antes de que los europeos aparecieran en escena.
Las nuevas tecnologías de secuenciación genómica han permitido identificar, incluso, las mutaciones que dieron lugar a que algunos individuos de los Andes empezaran a tener un número de genes AMY1 excepcionalmente alto.
El estudio descubre que, tras la 'domesticación' del cultivo de la papa en los Andes, la selección natural favoreció a aquellas personas con un elevado número de genes encargados de la digestión del almidón.
"Aquellos con 10 copias o más del gen tuvieron una ventaja reproductiva y/o de supervivencia hace ya 10.000 años", señala uno de los autores, Omer Gokcumen, investigador de la Universidad de Búfalo.
"La evolución funciona del mismo modo que el proceso de creación de una escultura. No es que los quechuas andinos ganaran copias adicionales de AMY1 una vez que empezaron a comer papas, es que aquellos con un número menor de copias fueron pereciendo por selección natural, generalmente porque tuvieron menos descendencia", añade.
Como resultado, los descendientes quechuas peruanos portan una media de 10 copias de AMY1, aproximadamente entre dos y cuatro más que cualquiera de las 83 poblaciones cuyo genoma ha sido analizado en este estudio.
Comprender mejor el genoma, avanzan los autores, podría influir en las elecciones alimentarias individuales. En el caso concreto del hallazgo de la papa, se podría recomendar "que las personas con menos copias de AMY1 que coman demasiadas papas, las preparen de otra manera para asimilar mejor el almidón".
"Quizá llegue el día en el que nuestras dietas se personalicen según nuestro ADN", apunta Gokcumen.
Los autores matizan que, pese a que está extendida la creencia de que los seres humanos están adaptados al entorno paleolítico y no son aptos para comer alimentos que surgieron tras la domesticación, este trabajo muestra que las poblaciones humanas han respondido y evolucionado ante las condiciones alimentarias cambiantes en los últimos 10.000 años.
FEW (EFE, Nature Communications)
El más peligroso es el virus de Marburgo. Recibe su nombre de la idílica ciudad alemana a orillas del río Lahn, donde fue identificado por primera vez, en 1967.
El brote estuvo asociado con el trabajo en laboratorios con monos verdes de Uganda. El virus de Marburgo es un virus de fiebre hemorrágica. Al igual que el ébola, provoca convulsiones y hemorragias en las mucosas, la piel y los órganos. Tiene una tasa de mortalidad del 90 por ciento.
Existen seis cepas reconocidas del virus del Ébola, la mayoría nombradas según las regiones de África donde se identificaron por primera vez: Zaire, Sudán, Parque Nacional de Taï, Bundibugyo y Bombali.
Una excepción es el virus del Ébola de Reston, que recibió su nombre de Reston, Virginia (EE. UU.), donde se detectó por primera vez en un centro de primates en 1989. El virus del Ébola de Zaire es la especie más letal y ha provocado brotes con tasas de letalidad de hasta el 90 por ciento, pero la mortalidad varía considerablemente entre brotes. Los científicos creen que los murciélagos diadema de Filipinas, llamados zorros voladores, probablemente introdujeron el virus del Ébola de Zaire en las ciudades.
El hantavirus engloba varios tipos de virus que se encuentran en su mayoría en roedores, y cada especie de roedor es portador de una única especie de hantavirus.
Recibe su nombre de un río donde se cree que soldados estadounidenses se infectaron por primera vez, durante la Guerra de Corea, en 1950. Pueden provocar fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR), y el síndrome pulmonar por hantavirus (SPHV).
Las distintas cepas de gripe aviar suelen causar pánico, lo cual quizás esté justificado, ya que la tasa de mortalidad es del 70 por ciento. Sin embargo, el riesgo de contraer la cepa H5N1, una de las más conocidas, es bastante bajo.
El contagio solo se produce por contacto directo con aves de corral. Se dice que esto explica por qué la mayoría de los degripe aviar casos suelen aparecer donde la gente vive cerca de gallinas.
Una enfermera en Nigeria fue la primera persona infectada con el virus de Lassa. El virus se transmite por roedores.
Los casos de la fiebre de Lassa pueden ser endémicos, lo que significa que el virus se presenta en una región específica, como África occidental, y puede reaparecer allí en cualquier momento. Los científicos estiman que el 15 por ciento de los roedores en África occidental son portadores del virus.
El virus Junín es un arenavirus causante de la fiebre hemorrágica argentina o fiebre hemorrágica de Junín, cuyo nombre se debe a que en 1958 aparecieron numerosos casos en una zona cercana a la ciudad de Junín, en la Provincia de Buenos Aires. Se transmite principalmente de roedores a humanos.
Las personas infectadas con este patógeno sufren inflamación de los tejidos, sepsis y hemorragias cutáneas. El problema radica en que los síntomas pueden ser tan comunes, que la enfermedad rara vez se detecta o identifica inicialmente.
El virus de la fiebre de Crimea-Congo se transmite por la picadura de garrapatas o contacto con sangre de animales infectados. Su progresión es similar a la de los virus del Ébola y de Marburgo. Provoca fiebre alta.
Durante los primeros días de la infección, los afectados presentan pequeñas hemorragias en la cara, la boca y la faringe. Es endémico en África, Balcanes, Oriente Medio y Asia, con casos también en España.
El virus Machupo es causante de la fiebre hemorrágica boliviana (FHB), también conocida como tifus negro. Los síntomas comienzan lentamente, con fiebre, que puede ser alta, malestar, migraña y dolor muscular.
Luego esto va acompañado de hemorragias intensas dentro de los siete días del inicio. Su evolución es similar a la del virus Junín. El virus se transmite de persona a persona, es una enfermedad zoonótica, y los roedores suelen ser portadores.
En 1955, los científicos descubrieron el virus de la selva de Kyasanur (KFD, por sus siglas en inglés) en la costa suroeste de la India. Se transmite por garrapatas, pero los científicos afirman que es difícil determinar los portadores. Se presume que ratas, aves, monos y jabalíes podrían ser huéspedes.
Las personas infectadas con el virus sufren fiebre alta, fuertes dolores de cabeza y dolores musculares que pueden provocar hemorragias.
El dengue es una amenaza constante. La enfermedad del dengue, que en casos complicados puede conllevar fiebre hemorrágica, es transmitida por mosquitos, principalmente por el Aedes aegypti, y el virus del dengue (DENV) afecta entre 50 y 100 millones de personas al año en 120 países de regiones tropicales y subtropicales.
Unas 2.000 millones de personas viven en zonas amenazadas por el dengue. En América Latina hubo cifras récord de contagios en 2024 e incidencia continuada en 2025-2026, sobre todo en Brasil, Argentina, Paraguay y Colombia. Síntomas tempranos: fiebre, dolor de cabeza y muscular, erupción cutánea. Se previene eliminando criaderos de mosquitos en todo tipo de recipientes que acumulen agua, y con protección personal. Existen vacunas que ya se aplican y hay algunas en evaluación con nuevas fórmulas.
(cp/ms)