Dieciséis años, dos generaciones de futbolistas y dos selecciones aparentemente distintas. Sin embargo, la segunda estrella de España parece haberse bordado siguiendo el patrón de la primera.
El triunfo de este domingo ante Argentina no solo reprodujo casi exactamente la final de Johannesburgo contra Países Bajos en 2010, sino que también completó una cadena de paralelismos que había comenzado varios años antes.
Algunos responden a la continuidad de una determinada cultura futbolística, otros son simples caprichos del azar. Juntos, sin embargo, componen una de esas simetrías que tanto gustan al fútbol: España necesitó cambiar de protagonistas para acabar recorriendo, en muchos aspectos, el mismo camino.
1. La misma secuencia: tropiezo mundialista, Eurocopa y Mundial
Antes de sus dos títulos, España completó exactamente el mismo ciclo de tres grandes torneos. Cayó en octavos del Mundial de 2006 ante Francia, ganó la Eurocopa de 2008 y conquistó el Mundial de 2010. Dieciséis años después volvió a caer en octavos —ante Marruecos en 2022—, ganó la Eurocopa de 2024 y levantó el Mundial de 2026. En ambas ocasiones llegó, por tanto, como vigente campeona europea y convirtió una decepción mundialista en el comienzo de una edad dorada.
2. El F.C. Barcelona campeón de Liga como columna vertebral
En las dos temporadas mundialistas, el F.C. Barcelona acababa de proclamarse campeón de Liga y aportó ocho futbolistas a la selección campeona. En 2010 fueron Valdés, Piqué, Puyol, Busquets, Xavi, Iniesta, Pedro y el recién fichado Villa; en 2026, Joan García, Eric García, Cubarsí, Gavi, Pedri, Dani Olmo, Ferran Torres y Lamine Yamal. El peso en el once no fue idéntico —siete azulgranas comenzaron la final de 2010—, pero el Barça volvió a ser el bloque de club más numeroso y volvió a proporcionar al autor del gol del título.
3. Portugal, en octavos y por 1-0
Ni siquiera la ampliación del Mundial a 48 selecciones alteró este cruce. España disputó en 2026 una ronda adicional ante Austria, pero volvió a encontrarse con Portugal exactamente en octavos de final y volvió a eliminarla por 1-0. En 2010 decidió David Villa en el minuto 63; esta vez lo hizo Mikel Merino en el 90+1. Dos derbis ibéricos, separados por dieciséis años, con la misma ronda, el mismo vencedor y el mismo marcador.
4. Dos campeonatos construidos desde una defensa histórica
La España de 2010 solo encajó dos goles en siete partidos, igualando entonces el mínimo para un campeón mundial, y no recibió ninguno durante las eliminatorias. La de 2026 ha mejorado incluso aquel registro: un solo gol concedido en ocho encuentros y siete porterías a cero. Así, las dos estrellas españolas corresponden a las dos mejores cifras defensivas logradas por un campeón del mundo.
5. El mismo marcador y el mismo suspense en la final
España terminó sus dos finales con una victoria por 1-0 después de que los primeros 90 minutos concluyeran sin goles. Ni Países Bajos en 2010 ni Argentina en 2026 pudieron alterar el marcador durante el tiempo reglamentario; en ambos casos hubo que jugar media hora más y el título se decidió sin necesidad de penaltis. La segunda estrella reprodujo así exactamente el formato de la primera.
6. Un jugador del F.C. Barcelona hace historia en la segunda mitad de la prórroga
Andrés Iniesta marcó el gol de 2010 en el minuto 116; Ferran Torres hizo el de 2026 en el 106. Las dos dianas llegaron, por tanto, en la segunda parte de la prórroga, separadas exactamente por diez minutos, y fueron obra de futbolistas del Barcelona. Incluso el banquillo participó en ambos desenlaces: Cesc Fàbregas, que había entrado durante el partido, asistió a Iniesta; en Nueva Jersey fueron dos suplentes, Nico Williams y Ferran, quienes fabricaron el gol.
7. Una expulsión por doble amarilla antes del gol
Los dos rivales de España terminaron la final con diez jugadores y por el mismo procedimiento disciplinario. John Heitinga vio la segunda amarilla en el minuto 109 de la final de 2010, siete minutos antes del gol de Iniesta. Enzo Fernández fue expulsado también por doble amonestación, en el 90+3, por lo que Argentina afrontó toda la prórroga en inferioridad y recibió el gol de Ferran en el 106. En ambos Mundiales, el último obstáculo se quebró después de quedarse con un hombre menos.







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