miércoles, 6 de junio de 2018

Gritos y susurros


  • Buen día churpios irreductibles, hoy les compartimos la caricatura de Paco Calderón, "el monero de la derecha" como lo llama el peje. En dicho cartón Calderón hace un análisis interesante (aunque ya muy conocido) sobre algo que los críticos de AMLO sabemos... A Sr. López le encanta soltar la lengua y decirle sus "verdades" a medio mundo, pero chilla como puerco en matadero cuando es a él al que le toca baño, y en política a todo mundo, tarde o temprano le toca baño. Haciendo a un lado los tercos comentarios de gente que lo idolatra cómo quien mira al nazareno clavado en la cruz, de ganar este señor, (que es lo más probable) y tomándolo ya con humor como es propio del pueblo mexicano, hay que reconocer que durante seis años va a ser muy divertido ver a muchos morder el freno y tragarse sus dichos, primero tratando de justificarlo culpando a la mano invisible que en todo se mete, para después verlos pasar a la dura decepción que les espera, y yo conozco a varios tanto reales como virtuales de los que me voy a reír mucho viéndolos comérsela calladitos. Ni modo, Desafortunadamente vivimos aún en un país donde la esperanza viene siempre de otra parte que no es el fruto del esfuerzo de la sociedad en conjunto, cómo hacese rico al triunfar en un reality show de aficionados al canto, encontrar una vasija llena de monedas de oro enterrada en el patio de tu casa, sacarse la lotería, recibir una herencia de un misterioso pariente lejano, votar por el peje... Puras soluciones fáciles, rápidas, y que no implican sacrificio alguno, aparentemente. Por lo pronto, y a menos que algo grande pase, un servidor seguirá viviendo de las migajas que recibe de parte de la mafia del poder que destruye el medio ambiente para robase los metales de la nación, con la esperanza que el peje no voltee muy seguido hacia este gremio. Por cierto, el que pase lo que pase va a quedar como tontejo es Lorenzo Córdova, la verdad es admirable que alguien quiera ser presidente de el INE. 


Que tengan ustedes un buen día. Yo soy Cuper, y ahora sí, vengan los madrazos.