Buen día churpios irreductibles! hoy les traemos nuevamente la caricatura de Paco Calderón con un tema sobre el que todo mundo opina pero la mayoría de los mexicanos no le vemos todas las aristas; dos de las supuestas medidas de ahorro que AMLO prometió en campaña: No despachar en Los Pinos y hacerlo en Palacio Nacional y vender el Avión Presidencial. Pero la verdad es que ni todo gasto es un desperdicio, ni todo ahorro es un beneficio. Los Pinos sirve para que no tengan que interrumpir la circulación ni poner guardias todo el camino entre la casa y la oficina del presidente cotidianamente. No es realmente un ejemplo de abuso o dispendio. Lázaro Cárdenas escogió ese lugar debido a que no quería mantener la residencia presidencial en el Castillo de Chapultepec, que consideraba ostentoso y deseaba además que todos los mexicanos lo pudieran visitar, por lo que eligió para vivir el rancho "La Hormiga", al cual le cambió el nombre a "Los Pinos". Los Pinos no es un lugar particularmente lujoso. La parte dedicada a la residencia es relativamente pequeña, el resto son oficinas con instalaciones de seguridad, telecomunicaciones y salas de reuniones adecuadas para el gobernante de un país. Palacio Nacional no tiene estas instalaciones. Acondicionarlo para este propósito bien puede costar una gran cantidad de dinero y dañar un edificio que es patrimonio histórico y cultural de nuestro país. ¿realmente vale la pena llenar de antenas y cables un edificio tan hermoso? En el caso del avión presidencial, a pesar de la retórica de campaña el TP-01 es un Boeing 787 Dreamliner y no es un avión que no tenga ni Obama. La Presidencia de los Estados Unidos cuenta con dos Boeing 747, aviones jumbo de mayor tamaño y especialmente acondicionados con un costo total muy superior al avión presidencial mexicano. El 787 es más moderno y tiene un menor consumo de combustible, pero el gobierno de Estados Unidos prefiere los 747 por su mayor tamaño, capacidad de carga, distancia de vuelo sin ser recargado y la capacidad de ser recargado en el aire, eso todos lo hemos visto en alguna película Hollywoodense. Supongamos que se vende el "avión de Peña Nieto" y empieza el PEJE a viajar por aerolíneas comerciales. Se ahorrarán el mantenimiento de dicho aparato y la gente tendrá la oportunidad de ver y saludar al presidente en los aeropuertos, que chingón. pero ¿Puede trabajar en confidencialidad desde una sala pública de espera? ¿Cómo le harán para asegurarse que un saboteador no le meta mano a los aviones donde volará AMLO? como viajero común, ¿te gustaría volar en el mismo avión que el presidente, si está bajo amenaza? Hay una clara diferencia entre “austeridad” y “gasto eficiente”, la que por cierto se explica bien en la caricatura de hoy. Ojalá que alguien haga entrar en razón al presidente electo.
Que tengan un buen día, amigos de El Dezmorning.
