¿Dónde se hizo el hallazgo? Concretamente en muestras recogidas en una mina de diamantes de la provincia de De Beers, en el sur de la isla de Baffin. «La composición mineral de otras partes del cratón del Atlántico Norte es tan única que no se puede confundir», «Fue fácil unir las piezas. Los cratones antiguos adyacentes en el norte de Canadá tienen mineralogías completamente diferentes». Es decir, esta parte era diferente a las zonas más cercanas. Solo se podía comparar con el del cratón del Atlántico Norte.
Un continente nuevo sale a la luz, gracias a un descubrimiento cerca de Canadá.Esto la convertía en, efectivamente, una pieza perdida del puzle de este protocontinente: un continente oculto sale a la luz con este descubrimiento.
«Encontrar estas piezas ‘perdidas’ es como encontrar una pieza que falta de un rompecabezas. Y el puzle científico de la antigua Tierra no puede estar completo sin todas sus piezas». Esta nueva pieza señala que el cratón del Atlántico Norte era un 10% más grande de lo que se pensaba hasta ahora. Quién sabe qué otros misterios aguardan ante las «simples» rocas que encierran las entrañas de nuestra a vieja Tierra.


