Conocidos como inuit o esquimales, son uno de los grupos étnicos más fascinantes y resistentes del mundo. Su historia se remonta a miles de años y está intrincadamente ligada a su entorno ártico extremo.
Como inuit (en Canadá y Groenlandia) y yupik (en Alaska y Siberia), son un grupo étnico indígena que habita las regiones del Ártico, incluyendo partes de Alaska, Canadá, Groenlandia y Siberia. Su historia y origen se remontan a miles de años atrás, y su supervivencia en un entorno extremadamente frío y desafiante ha sido posible gracias a su adaptación cultural y a su conocimiento experto del Ártico.
Los antecedentes de los esquimales se remontan a las migraciones de grupos asiáticos a través del estrecho de Bering hacia América del Norte, durante la última glaciación, hace aproximadamente 15,000 años. Se cree que los esquimales descienden de estos primeros migrantes.
Los esquimales se adaptaron a las duras condiciones del Ártico a lo largo de milenios. Desarrollaron técnicas de caza, pesca y recolección específicas para la región, así como la construcción de viviendas resistentes al frío, como iglús y casas subterráneas. No solo se adaptaron a su entorno físico, sino que también desarrollaron una cultura rica y única. Su sistema de creencias, conocido como animismo, estaba basado en la creencia de que todos los seres vivos y objetos tenían espíritus. Estos espíritus debían ser respetados y apaciguados para garantizar la supervivencia de la comunidad.
Además, los esquimales desarrollaron una lengua compleja y una tradición oral rica. La transmisión de conocimiento y cuentos a través de generaciones fue esencial para la preservación de su cultura y la enseñanza de habilidades vitales, como la caza y la navegación en el hielo.
El encuentro de los esquimales con Occidente se produjo a lo largo de varios siglos, especialmente a partir de la llegada de los exploradores europeos y otros grupos occidentales al Ártico. Este encuentro tuvo un profundo impacto en la vida y la cultura de los esquimales.
Exploración Europea. A partir del siglo XVII, exploradores europeos comenzaron a adentrarse en las regiones árticas en busca de rutas de navegación y recursos naturales, como pieles de animales. Esto marcó el inicio del contacto más regular entre los esquimales y los europeos.
Comercio. El comercio desempeñó un papel importante en el encuentro con Occidente. Los esquimales comerciaban pieles, marfil y otros productos del Ártico con los europeos, a menudo intercambiando bienes europeos, como herramientas y armas, por sus productos.
Difusión de Enfermedades. La llegada de los europeos al Ártico también trajo consigo enfermedades previamente desconocidas para los esquimales. Estas enfermedades, como la gripe y la viruela, tuvieron un impacto devastador en las poblaciones esquimales, ya que no tenían inmunidad a ellas.
Cambio en la Tecnología. La introducción de nuevas tecnologías, como armas de fuego y utensilios de metal, cambió la forma en que los esquimales cazaban y se defendían. Esto tuvo un impacto significativo en su estilo de vida tradicional.
Por Cuquita la nobia de todo el blog
