miércoles, 3 de enero de 2024

Mujer africana de protuberantes glúteos

 


El 29 de Diciembre de 1815 muere Sara Baartman, esclava sudafricana de la etnia san exhibida en circos británicos y franceses (n. hacia 1789).


Fue tal vez la mujer más célebre de la etnia khoikhoi. Tras firmar un contrato como trabajadora doméstica y artista por cinco años, viajó a Europa a principios del siglo xix para ser exhibida como atracción secundaria circense en casetas apartadas, al estilo de la «mujer barbuda», entre otras atracciones, según las cláusulas de su contrato.


En 1810 fue vendida al doctor británico William Dunlop, quien la persuadió para irse con él en barco hacia Inglaterra. Lo que Dunlop deseaba era presentarla en su circo como una rareza, y hacer dinero con ella a través de exhibiciones. La figura de Sara Baartman se debía a una acumulación de grasa en los glúteos llamada esteatopigia.


Según las crónicas, era obligada a «desfilar» desnuda en una plataforma de dos pies de altura, así como a obedecer a su guardián cuando este le ordenaba cómo «actuar en el escenario». Por un pago extra, se le permitía a los espectadores que tocaran sus exuberantes glúteos.


Hubo protestas en Londres debido a la manera en que Sara era tratada. Estas presentaciones se llevaron a cabo en una época en que se debatía la abolición de la esclavitud, y surgieron protestas en Londres cuestionando su explotación. El circo en el que la exhibían también recibió presiones de ciertos sectores sociales y estuvo a punto de ser clausurado, pese a que Sara Baartman declaró ante un juez que participaba voluntariamente, y que el doctor William Dunlop demostró que ella estaba de acuerdo, ya que presentó un contrato que ella había firmado. Hasta el presente se duda de que Sara realmente haya conocido o firmado aquel documento.


Finalmente, una sociedad benéfica solicitó la prohibición del espectáculo y Sara fue llevada ante los tribunales. Después de que esto provocara el final del negocio en Inglaterra, fue trasladada a París, donde un domador de fieras la exhibió durante quince meses más. En París atrajo la atención de científicos franceses, en particular la de George Cuvier, quien la describió como una mujer inteligente, de excelente memoria y que hablaba fluidamente el neerlandés.


Ya en el tiempo en que los parisinos perdieron interés en el espectáculo de Sara, fue forzada a prostituirse. Ella no pudo resistir el frío clima, la cultura europea, ni el abuso de su cuerpo. Sola, enferma y alcohólica, falleció el 29 de diciembre de 1815 a la edad de 25 años, y cinco años después de haber salido de su África natal. A menos de 24 horas de su deceso, la comunidad científica parisina se reunió para realizar su autopsia, luego de que Cuvier realizara un vaciado en yeso de su cuerpo. Los resultados de la autopsia fueron publicados también por Cuvier. Su esqueleto, su cerebro y sus genitales estuvieron en exposición en el Museo del Hombre de París. Sus genitales, sobre todo, fueron durante mucho tiempo objeto de gran curiosidad, por poseer la característica llamada sinus pudoris, que es una elongación de los labios menores de la vagina, propia de las mujeres Joi-Joi.


*Extraído de la red