En 1998 se encontraron los restos de un niño de la Edad de Hielo que ahora podría perfilarse como el individuo más antiguo con ojos azules.
Los restos que estarían reescribiendo la historia de los ojos azules nos llevan hasta la hoy Italia. En ese país, los hallazgos arqueológicos dieron con la evidencia de un niño que podría ofrecer la prueba más antigua de esta característica ocular. Según lo reportado, se trata de un infante que vivió hace 17 mil años y que padeció de una enfermedad cardíaca.
En añadidura, los autores del análisis de los restos describen al individuo con apenas 82 centímetros de longitud y con una edad de muerte estimada entre 7,5 y 18 meses.
Estos restos en realidad fueron descubiertos desde hace mucho: en 1998 por arqueólogos de la Universidad de Siena (Italia). El lugar del hallazgo es Apulia, en la costa suroeste de Italia.
El trabajo que reporta el estudio sobre los restos fue publicado en un artículo de Nature Communications.

