Nadie dijo que fuese fácil, pero se puede aprender a manejar los pensamientos negativos que nos generan dosis extra de ansiedad.
Y más cuando esos patrones de pensamientos se repiten y hasta se automatizan, generando un tendencia a pensar siempre mal ante cualquier situación cotidiana.
“La carga mental se puede hacer insoportable". A lo largo del día vamos recibiendo millones de estímulos y experimentando millones de situaciones que pueden ir de muy leves a graves y de positivas a negativas.
Desde que nos levantamos de la cama, nos empiezan a pasar cosas y sin darnos cuenta, en esa búsqueda de explicaciones, vamos haciendo valoraciones negativas de esos hechos. Cuando eso ocurre, todos estos pensamientos destructivos cobran más fuerza y opacan lo bueno que nos pasa”, explica la psicóloga Adela Berrozpe, docente del Grado en Psicología de Barcelona, que califica esa acumulación de pensamientos negativos como ‘montaña de residuos psíquicos’.
No es fácil cambiar esa valoración que hacemos de la realidad o esa anticipación negativa constante que nos lleva a preocuparnos e incluso, a sufrir por cosas antes de que ocurran, pero se puede trabajar para manejar esos pensamientos.
“Sí, es claramente posible. Tendemos a repetir patrones de pensamiento y, por ende, de sentimientos y comportamientos. Si hay algo realmente retador en el ser humano es la posibilidad de cambio. La persona que entra en este proceso se ve obligada a sentir, pensar y hacer algo de una manera diferente. En muchas ocasiones actuamos bajo modelos mecánicos aprendidos y es difícil dejarlos atrás. Se hace necesario trabajar las emociones y dejar que la persona descubra por sí misma que posee la capacidad de dejar atrás esos patrones y, en cierta manera, renacer con nuevas ideas o pensamientos.
Se cambia a través de una experiencia personal plena, no por una charla o consejo, sea quien sea quién nos la brinde".
*Extraído de la red

Por Naturella