El contraste no podría ser más marcado: cuando Barack Obama se mudó a la Casa Blanca en 2009, desató en Alemaniauna ola de entusiasmo que ahora parece casi surrealista.
Tras las tensiones de la era Bush, el índice de confianza se disparó: según una encuesta del Pew Research Center, el 93 por ciento de los alemanes confiaba en que "haría lo correcto en la política mundial". Esa cifra sigue siendo un récord hasta la fecha.
Incluso en 2016, al final de su segundo mandato, un 86 por ciento de los alemanes seguía confiando en él. Durante la era Obama, Estados Unidos era considerado un socio fiable y un modelo moral, aunque escándalos como el caso de la NSA en torno a las revelaciones del filtrador Edward Snowden ensombrecieron la relación.
"El shock Trump" y la caída de su imagen
Pero estos valores se desplomaron con la primera victoria electoral de Donald Trump , en 2016. En muy poco tiempo, la confianza en el presidente estadounidense se redujo en Alemania a una mínima parte: solo alrededor del 10 por ciento de los encuestados en un sondeo representativo seguían confiando en él al final de su primer mandato.
La diferencia tras su nueva victoria electoral es igualmente drástica. Mientras que bajo el mandato de Obama la mayoría de los alemanes veía de forma positiva la relación con EE.UU., en el barómetro político de la cadena alemana ZDF de mediados de 2025, un 73 por ciento declaraba que las relaciones eran "malas". En un nuevo estudio del Instituto Allensbach, alrededor de dos tercios de los participantes consideran que, además de Rusia y China, Estados Unidos es "una de las mayores amenazas para la paz mundial".
¿Un socio poco fiable de la OTAN?
La erosión de los índices de aprobación tiene mucho que ver con la persona de Donald Trump, pero también con un cambio radical en la política estadounidense en varios niveles.
Los predecesores demócratas de Trump, Barack Obama y Joe Biden, siempre apostaron por la OTAN y la UE como aliados fiables y subrayaron los puntos en común. Donald Trump, por el contrario, insiste mucho más en que los europeos contribuyan en mayor medida y aumenten el gasto en defensa cuando se trata de su propia seguridad.
En las negociaciones sobre Ucrania, Estados Unidos, bajo el mandato de Trump, ha ofendido en varias ocasiones a sus socios europeos. La disputa sobre Groenlandia también hace que Estados Unidos parezca cada vez más un actor impredecible en Europa.
La retórica en parte agresiva del presidente estadounidense ha agravado aún más esta impresión. Ya en un acto de campaña electoral en febrero de 2024, Trump declaró que no protegería a los socios de la OTAN que no invirtieran lo suficiente en su defensa en caso de un ataque ruso. Dijo que incluso "animaría" a Rusia a hacer "lo que quisiera".
Estas declaraciones han causado un profundo impacto entre los alemanes. Actualmente, apenas un tercio (32 por ciento) de la población de Alemania cree que Estados Unidos prestaría ayuda militar si un Estado europeo miembro de la OTAN fuera atacado.
El turismo y los programas de intercambio se desploman
La dura política migratoria de Trump y el endurecimiento significativo de los requisitos de entrada a Estados Unidos también han disuadido a muchos turistas alemanes.
Aunque Estados Unidos sigue siendo el destino turístico alemán más popular fuera de Europa, entre enero y julio de 2025 solo volaron allí algo menos de 780.000 turistas alemanes, alrededor de un 12 por ciento menos que en el mismo periodo del año anterior. "Estados Unidos tiene una imagen de marca y es sinónimo de libertad e individualidad", explicó el experto en aviación Heinrich Großbongardt en la revista Wirtschaftswoche. "Pero los turistas no quieren ver a la Guardia Nacional patrullando por Los Ángeles y realizando redadas contra inmigrantes".
Los planes de Estados Unidos de exigir a los turistas extranjeros que revelen sus actividades en línea de los últimos cinco años al entrar en el país, así como varios informes sobre turistas alemanes que de repente se han encontrado en centros de detención de inmigrantes en Estados Unidos, disuaden aún más a muchas personas. Así, el número de solicitudes para intercambios escolares con EE.UU. ha disminuido considerablemente. Algunos proveedores han informado incluso de caídas de hasta el 50 por ciento.
¿Una ruptura irreparable?
La pérdida de confianza de los alemanes en Estados Unidos es enorme en varios niveles. Sin embargo, no tiene por qué ser definitiva, como demuestra una mirada a la evolución histórica de los índices de aprobación de los respectivos presidentes estadounidenses de los últimos 20 años.
Si bien estos fueron extremadamente bajos en el caso de los presidentes republicanos Bush y Trump, volvieron a dispararse inmediatamente después de la elección de los demócratas Obama y Biden. Un cambio en el Despacho Oval, o al menos una política mucho más favorable a Europa en Washington, podría recuperar rápidamente la confianza perdida.
(gg/ms)


