Darius es amante de la naturaleza, mientras observaba el paisaje en el Parque Nacional Yellowstone, miró a una familia de ciervos. Él notó que uno de los ciervos estaba débil, pues tenía una pata delantera herida; y aunque intentaba seguir a su familia no conseguía ir al paso de ellos.

“El ciervo estaba indefenso”, dijo Darius a The Dodo. Acababa de nacer ese día, y todavía tenía sangre.

finalmente el ciervo no pudo seguir a su familia y se quedó sólo. Aunque Darius no está de acuerdo en tener animales salvajes como mascotas, concluyó que éste era una caso especial. Después de todo, el bosque salvaje es un lugar muy peligroso para un indefenso ciervo. Con una lesión así, sus probabilidades de sobrevivir ante los depredadores eran nulas.
De modo que se llevó al ciervo a su casa. Y aunque el ciervo no tuvo ningún problema para adaptarse en casa, a las mascotas les resultó extraño, pues no sabían qué hacer con él.


Como era natural el pequeño ciervo estaba hambriento. Se llevaba bien con las demás mascotas. La primera semana durmió junto a la cama de Darius en una camisa, la cual se hizo indispensable para que el ciervo pudiera dormir.
Aunque el ciervo no lo supiera, Darius llegó a ser su salvador. Él utilizó una caja de avena como una férula para que su pierna se recuperara.

Darius buscó en internet cómo criar a un ciervo. Así que se levantaba por las noches para alimentarlo cada cuatro horas y limpiarlo después.
Tras varios intentos, en una noche, él vio a su madre y se fue con ella. El ciervo se reunió con su familia.
Meses más tarde Darius se encontró con el ciervo, entonces se dió cuenta que había hecho un excelente trabajo.
cortesìa de la defensora de los animales
