sábado, 26 de enero de 2019

Cómo practicar meditación sin tener ni idea



La meditación tiene unos grandes beneficios probados para la salud física y mental pero a nosotros la parte que más nos interesa es el aspecto espiritual. Como bien han dicho muchos sabios a lo largo de la historia, en la paz y la quietud te encuentras a ti mism@ y a tu espíritu, y practicar la meditación es el mejor camino para encontrar esa paz.
Meditación Vipassana, meditación Zen, transcendental, con mantras… Si te inicias en la práctica de la meditación te recomendamos que no te preocupes de los diferentes tipos y empieza por lo más simple.
La forma más sencilla de meditar es observando la propia respiración. Fácil de decir, ¿verdad? Pero cuando te enfrentas a tu primera vez no sabes ni lo que hacer. Te recomiendo que respires hondo y sientas como el aire entra fresco por la nariz y recorre el camino hasta los pulmones. Después siente como sale caliente por el mismo sitio que ha entrado. Si eres una persona visual puedes imaginarte un torrente que entra por la nariz y después sale como cuando vuelven las olas. O si te gusta la biología, visualizo como entra el aire, mis pulmones se hinchan, mi diafragma se expande y después todo se contrae para expulsar el aire.
Otra manera de enfocar la respiración es concentrarte en que la respiración provenga más del diafragma que de la caja torácica. Un ejemplo, ¿has visto a un bebé respirando? Ellos hinchan la barriga y casi no mueven el pecho. Intenta imitarlo poniéndote una mano a la altura del estómago y otra a la altura del esternón y procura respirar moviendo solo la mano del estómago. Esta técnica le está enviando a tu cerebro el mensaje de que todo está en calma.
Prueba durante 5 minutos. Preferentemente hazlo por la mañana, al poco de levantarte aunque también al atardecer es buen momento. Ponte ropa cómoda que no te apriete ni te produzca molestias de ningún tipo. Siéntate en una silla, en el suelo o en un cojín. Lo importante es que te sientas cómod@. No te recomendamos que lo hagas en la cama porque tu cerebro relaciona ese lugar con dormir y puede que sin darte cuenta te duermas.
Lo más normal del mundo es que  en cuanto empieces a meditar te asalten mil pensamientos: un recuerdo, un problema que tuviste ayer, una imagen, una voz que te dice que estás perdiendo el tiempo, etc. Lo dicho, es normal e incluso es un indicativo de lo beneficiosa que va a ser para ti la meditación porque poco a poco irás viendo como controlas más a tu mente. Cuando aparezcan estos pensamientos, simplemente obsérvalos sin juzgarlos y poco a poco se irán diluyendo. No te enfades contigo mism@ ni odies a tu mente por despistarte, simplemente observa y vuelve a centrarte en tu respiración.
Es conveniente que empieces con unos 5 minutos y poco a poco vayas aumentando el tiempo a medida que te sientas más cómod@. Llegará el día que incluso perderás la noción del tiempo por lo que es conveniente ponerte algún aviso no sea que llegues tarde a alguna cita…

CONCLUSIÓN

Ahora ya puedes empezar a meditar. Más adelante ya te podrás adentrar en otros tipos de meditaciones, hacer meditaciones guiadas o cualquier otra técnica o método que quieras probar.
La meditación es una manera de mantener el foco y acallar tu mente. En ese estado puedes sentir un silencio que trae una paz y quietud muy reconfortantes. Si te das cuenta, cuando haces algo que te gusta mucho como podría ser observar a los pájaros o a un hijo o estás haciendo manualidades que te gustan mucho, estás como meditando porque en ese estado tu mente calla y simplemente estás viviendo este momento intensamente sin pensar en el futuro o en el pasado.
Hazlo, vale la pena.

DennisE ♥