Científicos han descubierto que la colisión que provocará el fin del mundo, podría suceder mucho antes de lo que se tenía previsto.

La Gran Nube de
Magallanes es una de las
pequeñas galaxias satélite que orbitan alrededor de la Vía Láctea. Una colisión entre ambas podría provocar el fin del
mundo.
Anteriormente se consideraba que la colisión sucedería dentro de muchos miles de millones de años, pero recientes mediciones indican que el satélite tiene casi el doble de materia oscura de lo que se pensaba, o sea que dicha colisión sucederá dentro de 2 mil millones de años, mucho antes de lo que se tenía previsto.

Podría parecer bastante tiempo, pero en escalas de tiempo cósmico es demasiado corto, de hecho, se tenía previsto un impacto entre la Vía Láctea y Andrómeda primero, dentro de 8 mil millones de años.
Por otra parte, según Marius Cautun, autor principal
del estudio, además del catastrófico e inevitable destino que nos espera, despertar el agujero negro inactivo podría
convertir a nuestra galaxia en un "núcleo galáctico activo o cuásar", una fuente
astronómica de energía electromagnética.
"Este fenómeno generará poderosos chorros de radiación de alta energía que emanan del exterior del agujero negro".
Por lo tanto, una vez despierto, el agujero comenzará a devorar el gas circundante y eventualmente aumentará su tamaño hasta 10 veces, empujando al sistema solar fuera de la Vía Láctea.
Cortesía Rubi
