sábado, 9 de febrero de 2019

Autoarcadia


Arcadia era una provincia de la Antigua Grecia que, con el tiempo, se convirtió en el paraíso fantástico favorito de los artistas. Ubicada en la región del Peloponeso, Arcadia recibió su nombre del mítico héroe Arcas y su fama se debe a los poetas y pintores de la Antigüedad y el Renacimiento. En ella, la abundancia de riquezas era tal que la paz y la armonía reinaban en todas partes. Por otra parte, la autarquía, en sentido filosófico, significa un estado de felicidad que según algunas escuelas socráticas y helenísticas implica la ausencia de toda inquietud; conseguida mediante una autosuficiencia derivada de prescindir del deseo de las cosas inaccesibles. La meta de la nueva administración federal aparentemente es la de hacernos una “autarquía en Arcadia”, lo que, si se logra, va a tardar muchísimo… y es medio absurdo. Cartón por Paco Calderón. 


Pasando a otro asunto, del 9 al 19 de febero de 1913 ocurrió lo que conocemos como "la decena trágica". Los diez días que duró la consumación de un golpe de estado que derrocó a Francisco I Madero. intentaremos día a día ir recordando lo sucedido. Espero sea de su agrado. 

9 febrero de 1913

La sublevación inició la madrugada del domingo 9 de febrero de 1913 en la ciudad de México, cuando los generales Manuel Mondragón y Gregorio Ruiz levantaron en armas a un grupo de cadetes de la Escuela Militar de Aspirantes de Tlalpan así como a la tropa del cuartel de Tacubaya.​ Sus objetivos eran el Palacio Nacional, para capturar al secretario de Guerra Ángel García Peña; la prisión de Santiago Tlatelolco, para liberar al general Bernardo Reyes; y la prisión de Lecumberri, para liberar al general Félix Díaz.​

Un grupo de vanguardia de la Escuela de Aspirantes logró tomar el control de Palacio Nacional haciendo prisioneros a García Peña, Gustavo A. Madero (quien había pasado la noche investigando los movimientos de la conspiración y ya había puesto al tanto de los hechos al presidente), y al intendente del sitio Adolfo Bassó.​ Sin embargo, gracias a la pronta reacción del general Lauro Villar, fiel al gobierno de Madero, el Palacio fue recuperado y los prisioneros liberados. Una pequeña fuerza del 24.° Batallón del cuartel de San Pedro y San Pablo y del 1.° de caballería penetró por las puertas traseras tomando por sorpresa a los golpistas.​

Mientras tanto Bernardo Reyes y Félix Díaz habían sido liberados. Los golpistas se dirigieron a Palacio Nacional, un pequeño grupo de vanguardia liderado por Gregorio Ruiz intimidó la rendición pero fue hecho prisionero, parte de su tropa desertó y se sumó a los leales.​ A la defensa se habían unido el coronel Morelos y el vicealmirante Ángel Ortiz Monasterio.

Madero que se encontraba en el Castillo de Chapultepec había sido informado por teléfono de lo sucedido, alrededor de las 7:00 am. García Peña le rindió personalmente los informes de la recuperación del Palacio,​ por lo que el presidente salió rumbo al Palacio Nacional, custodiado por cadetes del Colegio Militar y gendarmes de la capital que habían sido congregados para su defensa por el licenciado Federico González Garza (gobernador del Distrito Federal), acompañado por miembros de su gabinete y amigos, en lo que se denominó "La Marcha de la Lealtad".


Francisco I Madero durante la marcha de la lealtad.