sábado, 30 de diciembre de 2023

Sulemana Abdul Samed, el hombre más alto del mundo

 


El Libro Guinness de los Récords celebró un peculiar cumpleaños: el aniversario número 40 de Sultan Kösen, el "hombre más alto del mundo", de acuerdo con registros oficiales. Según Guinness, el turco de 2,51 metros vistió el Museo Ripley's Believe It or Not! para soplar las velitas y posar al lado de la estatua de Robert Wadlow. Un estadounidense que falleció en 1940 y que -gracias a sus 272 centímetros- era conocido con el humano con mayor estatura del planeta. Sin embargo, ni uno ni otro serían los hombres más grandes de la historia. Porque, hace algunas semanas, una enfermera halló en Ghana a un verdadero gigante.

Sulemana Abdul Same. Un joven de 29 años, más conocido como Awuche, que a finales de 2022 descubrió que mide aproximadamente 2,89 metros. De acuerdo con la BBC, Awuche comenzó a crecer de manera descontrolada a los 22, lo que le ha provocado diversos problemas que debe chequearse mes a mes. Así, en diciembre, Same llegó a su cita médica y su enfermera se encontró con la sorpresa que medía más que la cinta métrica. Tuvo que buscar refuerzos y entre un grupo de enfermeras lograron medirlo con un palo. Y logran dar con un número: 2 metros y 89 centímetros.

Tras la difusión de la noticia, diversas organizaciones han intentado medir a Awuche. Pero solo lo ha logrado un reportero, armado con una cinta de cuatro metros, que pidió a un vecino que se montara sobre un taburete para intentar conseguir su altura exacta. De acuerdo con Favor Nunoo, el corresponsal de la BBC, Same mide 2,30 metros. Pese a ello, es muy difícil saber si aquel número es correcto por la forma rustica de medir al gigante. "Por la forma en la que me están midiendo, no sé si esa cifra es correcta. Pero si aun no soy el hombre más alto, quizá un día lo sea. Porque crezco cada tres o cuatro meses. Si me vuelven a medir entonces, se darán cuenta", dijo.

Numerosos reportes, Awuche está feliz con su estatus de gigante. Le encanta que lo paren en la calle, hacerse fotos con sus seguidores e incluso grabar vídeos. Aunque hay un problema: su estatura ha puesto en riesgo su salud. De acuerdo con sus propias palabras, hace siete años despertó un día y se dio cuenta que su lengua se había expandido demasiado. Pero ese fue solo el principio, porque días después sus extremidades comenzaron el mismo proceso y su espalda empezó a curvarse. Entonces, fue cuando el hombre decidió buscar ayuda y, finalmente, fue diagnosticado, entre otras cosas, con el síndrome de Marfan. Un trastorno genético que afecta los tejidos.

Awuche sufre de diversas complicaciones cardiacas y necesita dos cirugías urgentes: una para tratar

 un problema en sus tobillos y otra, en el cerebro, para intentar detener su crecimiento. Según la BBC, el joven se enfrenta al futuro con optimismo. Pero no puede evitar que su ánimo decaiga en algunas ocasiones. Sobre todo, al hablar sobre sus sueños no cumplidos. Por ejemplo, Awuche quería dedicarse a la conducción de coches, pero ahora no puede sostener ni siquiera el volante, por lo que ha debido montar un pequeño negocio de telefónica móvil para solventar sus gastos.

Su enfermedad ha reducido su vida social. Same vive con su hermano, no tiene pareja, tiene amigos contados con los dedos y ya ni siquiera puede hacer deporte, porque sus piernas no lo acompañan. "Yo solía jugar al fútbol. Pero ahora solo puedo caminar distancias cortas", revela. Pese a ello, dice que ha aprendido a aceptarse tal como es. 

"Soy como Alá eligió que fuese y yo estoy bien. No tengo ningún problema con la manera en que Dios me creó".