jueves, 25 de enero de 2024

Adictos al smartpnone

 



Apagas la luz de tu cuarto, te metes en la cama y te conectas a Facebook para "relajarte", para echar un vistazo a la actualidad del final del día antes de dormir. Cuando te quieres dar cuenta ha pasado una hora, esa hora que pierdes de sueño y por la mañana te quedrás tirar el despertador por la ventana y llegar al trabajo de mal humorPuedes pensar que estamos exagerando, pero las notificaciones del móvil ( y sobre todo la incapacidad para controlar estar pendiente de ellas ) afectan a tu salud emocional de formas muy diferentes. La menos grave es perder un tiempo que podrías dedicar a actividades más satisfactorias; la más preocupante es la dependencia, el estrés y la ansiedad.

"El uso del smartphone y tener la información al alcance de la mano es una fuente de ventajas y ha mejorado mucho nuestra calidad de vida, pero también nos ha creado dependencias a través del factor de la inmediatez ", explica Amparo, que hace hincapié en dos factores clave: al alcance de la mano y la inmediatez. " Nos hemos convertido en personas menos pacientes, menos relajadas, porque nos hemos acostumbrado a tenerlo todo a un click, y cuando la vida no es tan fácil, aparece el malestar".

Ahí entran en juego todas esas notificaciones, sonidos y lucecitas que perturban tu día a día. "Estar demasiado pendientes de lo que nos llega al móvil puede formar parte de un cuadro de adicción al móvil, cuando esa dependencia es compulsiva, muy habitual y somos incapaces de controlarla", detalla Calandín (Amparo Calandín, Psicóloga): "Pero en general, en la mayoría de personas, lo que crea es lo que llamamos ladrones de tiempo. En lugar de invertir nuestro tiempo libre en actividades que nos hagan sentir bien, lo invertimos en actividades estresantes que generan más inquietud que satisfacción".

El problema no es solo de adictos al trabajo, destierra esa idea de inmediato. "Hay personas que no dependen del celular o del email por cuestiones laborales y que están enganchadas a las redes sociales, a actualizarlas constantemente, a dar likes a sus contactos …"


Recomendaciones

1. Realizar curas de móvil. Dejar el dispositivo en casa de vez en cuando para desintoxicarte y notar la diferencia en la calma cotidiana cuando no estás atento a ello. Hace 20 años vivías sin teléfono y eras feliz.

2. Acotar el tiempo diario que dedicas a la tecnología. Poner tus propios límites horarios para no conectarte tan compulsivamente a redes sociales; a veces solo lo haces por aburrimiento. Un momento en que es conveniente restringirlo es al llegar a casa o al irte a dormir.

3. Silenciar las notificaciones y usar el modo avión. La más sencilla, ¿no? No nos referimos solo a silenciar, sino a eliminar los avisos luminosos e incluso a utilizar el modo avión cuando tienes una cita con amigos, o sencillamente porque te apetece. Tener que entrar a las aplicaciones solo para comprobar las notificaciones es un esfuerzo que te ayudará a tomar el control.






Por Naturella