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La sonda Jupiter Icy Moons Explorer (Juice) de la Agencia Espacial Europea (ESA por sus siglas en inglés) utilizó dos de sus instrumentos principales para confirmar que la Tierra es habitable. Durante su sobrevuelo, el Instrumento de Ondas Submilimétricas (SWI) detectó señales de cientos de moléculas en la atmósfera terrestre, incluyendo agua y los elementos CHNOPS (carbono, hidrógeno, nitrógeno, oxígeno, fósforo y azufre), esenciales para la vida.
El Espectrómetro de Imágenes de Lunas y Júpiter (MAJIS) midió la composición de la atmósfera, detectando oxígeno, ozono, dióxido de carbono y agua. Además, capturó imágenes infrarrojas de la superficie terrestre, generando detallados mapas de temperatura.
“Obviamente, estos resultados no nos sorprenden… ¡Habría sido extremadamente preocupante descubrir que la Tierra no era habitable! Pero indican que MAJIS y SWI funcionarán con mucho éxito en Júpiter, donde nos ayudarán a investigar si las lunas heladas podrían ser hábitats potenciales para la vida pasada o presente”, explicó Olivier Witasse, científico del proyecto Juice de la ESA.
Las lunas heladas de Júpiter, como Europa y Ganimedes, presentan perspectivas fascinantes para la vida debido a los océanos subterráneos bajo sus superficies. Estos lugares, cubiertos por capas de hielo, podrían ofrecer un entorno estable y protector para organismos vivos.
Al llegar a Júpiter, el SWI estudiará la composición del planeta y sus lunas, proporcionando datos sobre el clima, origen e historia. Además, analizará el potencial de habitabilidad (condiciones para que la vida pueda llegar y sobrevivir) y captará señales de actividad biológica. Simultáneamente, MAJIS investigará las nubes del planeta, su atmósfera, y los hielos y minerales en las lunas.
La sonda Juice fue lanzada en abril de 2023 con el objetivo de explorar el sistema de Júpiter. Después de un largo viaje, que incluirá varias maniobras y sobrevuelos, llegará al gigante gaseoso en el año 2031.


