
Con el tiempo se va depositando el bienestar propio en el “qué dirán” o “cómo los otros se sentirán” respecto a las decisiones o cosas que se realizan. Sin embargo, buscar la felicidad en otros lo único que hace es alejarte de ella.
¿Cómo encontrarla? Un estudio de expone que ésta la puedes buscar en los actos cotidianos; ejemplo, escuchar música, tomar un café, correr, pintar…
Estas actividades generan en ti un efecto de abstracción (síntoma de felicidad). No tienes necesidad de ver tu reloj para saber la hora, tampoco reparar si te ves bien o lo que otros estén opinando ni tienes pensamientos negativos.
La felicidad es como una mariposa: cuando más la persigues, más se aleja, pero si colocas tu atención en otras cosas, ésta vendrá y se colocará suavemente en tu hombro”, Henry David Thoreau, escritor.
Ya no busques la felicidad.
1. ¡No lo platiques!
Cuando se es feliz no existe la necesidad de informar a nadie; lo único importante es vivir la experiencia y saber que lo que haces te provoca un bienestar que no deseas justificar.
2. Evita sobrestimar
El sicólogo Dan Gilbert afirma que las personas cometen el error de sobrestimar el impacto emocional de los acontecimientos vitales y positivos de la vida. Al hacer esto ocasionas un estado de insatisfacción constante.
3. ¡Vive!
Al buscar la felicidad con intensidad, pasas un tiempo valioso en desear sentir emociones intensas de alegría: entusiasmo o éxtasis. Sin reparar que en lo simple como una sonrisa un abrazo está la felicidad.
Recuerda que la vida solo es una, aprovecha en disfrutarla y deja de buscar, “lo que es para ti, llegará solo”.